En resumen: El miedo al dentista es tratable y, para la mayoría, el paso decisivo es una primera cita planteada deliberadamente como conversación, sin ningún tratamiento. Una comunicación abierta, una señal de parada acordada y un ritmo marcado por usted eliminan el mayor obstáculo. Tiene derecho a pedir las tres cosas.
Si han pasado años desde su última visita, lo más difícil no es el tratamiento. Es la llamada. Lo que sigue son cinco cosas que puede pedir, todas ellas peticiones normales que una consulta acostumbrada a pacientes con miedo reconoce de inmediato.
1. Dígalo en el primer contacto
Por teléfono o mediante un formulario, basta una frase: «Tengo miedo al dentista». Esa línea permite a la consulta reservar más tiempo y preparar la cita de otra manera. No debe ninguna explicación más allá de eso.
2. Pida una cita solo para hablar
Siempre puede solicitar una cita sin tratamiento, únicamente para conocer la consulta y hablar de sus miedos y experiencias previas. No se examina nada sin su acuerdo. Para muchas personas esta única visita cambia por completo la relación con la consulta, porque no ocurre nada inesperado.
3. Acuerde una señal de parada
Un dedo levantado o un movimiento de la mano que detiene todo, de inmediato y sin discusión. Parece poco. En la práctica es la medida más eficaz que existe, porque el miedo consiste en buena parte en pérdida de control, y esto devuelve el control.
4. Pida que le expliquen cada paso antes
Solicite que cada paso se explique brevemente antes de que ocurra. La sorpresa es el desencadenante más fuerte del miedo, y anunciar lo que viene elimina gran parte. Si prefiere no conocer los detalles, dígalo también: lo importante es que decida usted.
5. Planifique en pasos pequeños
Mejor tres citas cortas que una larga y abrumadora. Un plan de tratamiento para un paciente con miedo debe tenerlo en cuenta de forma explícita. Pídalo, y pregunte cuál sería el primer paso, el más pequeño posible.
Si acaba de llegar a Alemania
Dos cosas que conviene saber. Aquí el tratamiento y el asesoramiento están disponibles en alemán, español, inglés y portugués: describir dolor o miedo en un idioma ajeno es en sí mismo una fuente de estrés, y es evitable. Y nunca está obligado a aceptar un tratamiento en el momento: para cualquier intervención de cierta envergadura recibe un plan por escrito y se lo lleva a casa.
Si ha pasado mucho tiempo y espera un sermón por ello, de nosotros no lo va a recibir. El punto donde está hoy es el punto de partida, no un motivo de comentario.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener realmente una cita sin ningún tratamiento?
Sí. Indique al pedir la cita que desea primero conocer la consulta y hablar. No se examina nada sin su acuerdo.
¿Existe la sedación?
Para algunos procedimientos hay distintas opciones que facilitan el tratamiento. Cuál es adecuada depende de la intervención y de su historial, y lo hablamos antes, no el mismo día.
¿Y si llevo muchos años sin ir al dentista?
Es más frecuente de lo que cree y para nosotros no es un problema. Empezamos donde usted está y el plan se ajusta a lo que puede afrontar.
¿Puedo venir acompañado?
Sí, siempre. Para muchas personas tener a alguien en la sala hace la primera cita bastante más fácil.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una revisión odontológica. Revisión médica: Dr. F. J. Rodríguez Ruíz, MSc., odontólogo en A+ Dental, Düsseldorf-Oberkassel.