En resumen: Un CBCT —tomografía computarizada de haz cónico, llamada DVT en Alemania— genera una imagen tridimensional del maxilar. Muestra altura y anchura de hueso, el recorrido de los conductos nerviosos y la posición del seno, que no pueden valorarse en una radiografía plana. Esa es la base para una planificación segura de implantes y para valorar muelas del juicio desplazadas. Se realiza solo ante una pregunta concreta, nunca de forma rutinaria.
Una radiografía clásica es una proyección: comprime un maxilar tridimensional sobre una superficie plana. Para la caries y el nivel de hueso eso basta. Para la pregunta de cuánto hueso hay realmente en profundidad en un punto determinado, no.
Qué hace visible un CBCT
- Altura y anchura del hueso en el punto exacto donde debe asentarse un implante; la anchura no se ve en absoluto en una imagen plana
- Recorrido del nervio del maxilar inferior, cuya distancia a la posición prevista del implante determina la seguridad de la intervención
- Posición y estado del seno en el maxilar superior, decisivo para saber si hará falta una elevación de seno
- Posición de muelas del juicio desplazadas y su relación con raíces vecinas y conductos nerviosos
- Inflamaciones en los ápices y conductos radiculares adicionales que permanecen ocultos en la imagen plana
- Quistes y alteraciones óseas en su extensión real
Cómo se realiza la exploración
Usted está de pie o sentado, se estabiliza la cabeza y el equipo gira una vez a su alrededor. La toma en sí dura unos segundos. No es un tubo estrecho, no entra nada en la boca y no hay un ruido que sobresalte. Si tiene reservas por la experiencia con un TAC hospitalario: es otro equipo, con otro método y una dosis bastante menor.
Sobre la dosis de radiación
Un CBCT tiene una dosis mayor que una radiografía dental aislada y bastante menor que un TAC médico de la misma región. El principio rector en protección radiológica es la indicación justificada: una imagen se realiza solo cuando la información esperada cambia el tratamiento. En la planificación de implantes en la zona de molares eso ocurre con regularidad, porque está en juego el conducto nervioso. En una revisión rutinaria no ocurre, y entonces no la hacemos.
El campo se limita además a la zona necesaria en lugar de abarcar todo el maxilar. Menor volumen significa menor dosis.
Qué resulta de ello
El beneficio real se ve en el paso siguiente: con los datos del CBCT y una impresión digital, la posición del implante se planifica en pantalla antes de que ocurra nada en su boca. De ahí puede fabricarse una férula quirúrgica que guía la posición prevista durante la intervención. Así una exploración se convierte no solo en diagnóstico, sino en precisión quirúrgica, y normalmente en una intervención más pequeña y más corta.
Recibe sus imágenes en formato digital si lo desea, también para una segunda opinión. Es su derecho y lo tratamos como algo natural.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario un CBCT para cada implante?
No siempre. En situaciones sencillas del sector anterior con buen volumen de hueso puede bastar una imagen bidimensional. En la zona de molares, con hueso escaso y con injerto, la imagen tridimensional es el estándar.
¿Paga el seguro alemán el CBCT?
Para pacientes con seguro público, normalmente no: se factura sobre todo de forma privada y se detalla en el plan de costes. Algunas pólizas complementarias privadas lo reembolsan.
¿Con qué frecuencia puede hacerse un CBCT?
No hay un límite fijo, pero rige el principio de justificación: toda imagen necesita una pregunta concreta que influya en el tratamiento. Las imágenes existentes se aprovechan primero.
¿Puedo llevarme la exploración?
Sí. Recibe sus datos de imagen en formato digital, por ejemplo para una segunda opinión o para un colega que continúe el tratamiento.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una revisión odontológica. Revisión médica: Dr. F. J. Rodríguez Ruíz, MSc., odontólogo en A+ Dental, Düsseldorf-Oberkassel.