En resumen: Una encía sana no sangra. La sangre al cepillar es un signo de inflamación, normalmente una gingivitis, que se cura por completo. Si persiste, puede convertirse en periodontitis, donde se pierde hueso, y esa pérdida no se recupera. La diferencia se decide en meses, no en años: haga revisar cuanto antes un sangrado persistente.
Muchas personas interpretan un ligero sangrado como consecuencia de cepillarse con demasiada fuerza. Es el error más frecuente y de mayores consecuencias en higiene bucal. Una encía sana tolera un cepillo sin ningún problema.
Gingivitis o periodontitis: la diferencia decisiva
En la gingivitis solo está inflamada la encía. Está roja, hinchada y sangra con facilidad. Si se elimina la causa —normalmente placa bacteriana—, se cura por completo y sin secuelas.
En la periodontitis la inflamación se ha extendido en profundidad y ataca el hueso maxilar que sostiene los dientes. Se forman bolsas en las que las bacterias se mantienen donde no llega ningún cepillo. El hueso perdido no vuelve a crecer. A partir de ese punto el tratamiento no busca la curación, sino la detención, algo perfectamente alcanzable, pero que exige un seguimiento permanente.
Las señales que cuentan
- Sangre al cepillar o con la seda dental, durante más de dos semanas
- Encías que se retraen: los dientes parecen más largos, los cuellos dentales se vuelven sensibles
- Mal aliento persistente o un sabor desagradable
- Dientes que se notan móviles o que cambian de posición
- Salida de pus en el margen de la encía
Lo que hace traicionera esta enfermedad es que por norma general no duele. Por eso se detecta a menudo cuando los dientes se desplazan o se aflojan, es decir, tarde.
Quién debe prestar especial atención
El tabaco es el factor de riesgo modificable más importante y al mismo tiempo enmascara la señal de alarma: en fumadores la encía sangra menos aunque la enfermedad avance. Otros riesgos son una diabetes mal controlada, la predisposición familiar, el embarazo y los cambios hormonales, y ciertos medicamentos. A la inversa, una periodontitis no tratada afecta a todo el organismo: la relación con la diabetes y con las enfermedades cardiovasculares está bien documentada.
Cómo se trata
Se empieza midiendo: se registra la profundidad de bolsa en cada diente y se valora el nivel de hueso con radiografía. De ahí sale el grado de severidad. El tratamiento comienza con la limpieza minuciosa de todas las superficies dentales y radiculares, con anestesia local en las bolsas más profundas. En casos avanzados sigue un paso quirúrgico. Lo que decide el éxito a largo plazo es el seguimiento a intervalos fijos: la periodontitis es una enfermedad crónica que se controla, no que se cura.
Para pacientes con seguro público en Alemania, el tratamiento sistemático de la periodontitis, incluido el seguimiento estructurado, está cubierto cuando el diagnóstico lo justifica. La frase más importante sobre este tema es temporal: cuanto antes venga, más cosas siguen siendo reversibles.
Preguntas frecuentes
¿Puede volver a crecer la encía?
La encía inflamada se calma y deshincha, con lo que los dientes pueden parecer incluso más largos que antes. La encía retraída y el hueso perdido no se regeneran por sí solos; en determinados casos existen procedimientos quirúrgicos.
¿Cubre el seguro alemán el tratamiento de la periodontitis?
Cuando el diagnóstico lo justifica, las cajas públicas cubren el tratamiento sistemático, incluido el seguimiento estructurado. La limpieza dental profesional por lo general no está incluida.
¿Ayuda una pasta o un colutorio especial?
Pueden servir de apoyo, pero no eliminan los depósitos duros ni las bacterias de las bolsas profundas. Sin limpieza mecánica, el curso de la enfermedad no cambia.
¿La periodontitis es contagiosa?
Las bacterias implicadas pueden transmitirse entre parejas. Que se desarrolle la enfermedad depende de las defensas, la higiene y los factores de riesgo. Cuando hay diagnóstico, conviene revisar también a la pareja.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una revisión odontológica. Revisión médica: Dr. F. J. Rodríguez Ruíz, MSc., odontólogo en A+ Dental, Düsseldorf-Oberkassel.