En resumen: Los implantes no tienen caries, pero el tejido que los rodea puede inflamarse. Si eso pasa desapercibido se pierde hueso, y esta periimplantitis es bastante más difícil de tratar que una periodontitis en un diente natural. Lo decisivo es la limpieza diaria de los márgenes, un seguimiento profesional regular y no fumar.
Un implante no es una solución libre de mantenimiento. Es la forma más resistente de sustitución dental que tenemos y dura tanto como se mantenga sano el tejido a su alrededor.
Por qué la inflamación en un implante es más peligrosa
Un diente natural está anclado de forma elástica en el hueso mediante fibras y tiene buen aporte sanguíneo. Un implante está unido directamente al hueso: más estable, pero con menos reserva defensiva en la transición hacia la encía. Si allí se asientan bacterias, primero aparece una inflamación superficial de la mucosa. Eso es reversible. Cuando se extiende al hueso se habla de periimplantitis: el hueso retrocede y el implante pierde sujeción. Esa pérdida no se recupera y el tratamiento es exigente.
La segunda diferencia es la percepción. Como en el implante no hay nervio, falta la señal precoz de dolor. Muchas periimplantitis se detectan en la revisión, que es exactamente para lo que sirve la revisión.
El cuidado diario
- Cepillarse dos veces al día como siempre, con especial atención a la transición entre corona y encía
- Limpiar a diario entre los dientes: cepillos interdentales del tamaño adecuado y seda especial para pasar por debajo de los puentes
- Con puentes fijos sobre implantes: limpiar la cara inferior con constancia, ahí es donde más se acumula
- El irrigador puede complementar, pero no sustituir la limpieza mecánica
- Atención al sangrado al cepillar: en un implante es una señal más temprana e importante que en un diente natural
Los factores de riesgo que de verdad cuentan
El tabaco es el más fuerte. Empeora el aporte sanguíneo del tejido, aumenta de forma marcada la tasa de periimplantitis y actúa ya durante la curación. Después vienen una periodontitis previa o no tratada —quien perdió sus dientes por periodontitis arrastra el mismo riesgo al implante—, una diabetes mal controlada y las citas de seguimiento no realizadas. También cuentan factores técnicos: un margen de corona difícil de limpiar hace prácticamente imposible una buena higiene, y por eso la limpiabilidad forma parte de la planificación.
Seguimiento a intervalos fijos
En pacientes con implantes son adecuados intervalos más cortos que en la profilaxis general, y bastante más cortos con antecedentes de periodontitis. Se controlan la tendencia al sangrado, las profundidades de sondaje en el implante, el ajuste de la conexión y, a intervalos, el nivel de hueso en la radiografía. La limpieza se realiza con instrumentos que no dañan la superficie del implante, una diferencia respecto a la limpieza de dientes naturales.
Dicho sin adornos: en diez años el seguimiento cuesta una fracción de lo que cuestan un implante perdido y su sustitución. Es la parte más económica de todo el tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia debo acudir a revisión con implantes?
Más a menudo que las dos veces anuales habituales, en especial el primer año y con antecedentes de periodontitis. Fijamos el intervalo según el diagnóstico y el perfil de riesgo.
¿Pueden tener caries los implantes?
No, el titanio y la cerámica no se carian. El riesgo está por completo en el tejido circundante y en sus propios dientes vecinos, que sí pueden cariarse.
¿Cómo reconozco una periimplantitis?
Las señales precoces son sangrado al cepillar, encía enrojecida o hinchada en el implante y sensación de presión. El dolor llega tarde. Por eso las revisiones importan más que la propia sensación.
¿Se puede tratar una periimplantitis?
Sí, y cuanto antes con más éxito. El tratamiento limpia la superficie del implante, de forma quirúrgica en casos avanzados. El hueso ya perdido no vuelve por sí solo.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una revisión odontológica. Revisión médica: Dr. F. J. Rodríguez Ruíz, MSc., odontólogo en A+ Dental, Düsseldorf-Oberkassel.